Preparación en pieles muy grasas

Las pieles con tendencia grasa producen más sebo de forma natural. No es algo negativo, pero sí requiere una preparación distinta para que el maquillaje dure y se vea bien.

Aquí es importante decirlo claro: no necesitas complicarte. En pieles más grasas, menos pasos suelen dar mejores resultados. Cargar la piel con demasiadas cremas, sérums o productos luminosos antes del maquillaje suele provocar más brillo y menos duración.

Uno de los trucos más efectivos en pieles grasas es aplicar polvos antes de la base. No tiene mucha ciencia y funciona. Los polvos ayudan a absorber el exceso de grasa desde el inicio y crean una superficie más estable para la base. Se aplican solo en las zonas donde la piel se engrasa más, no en todo el rostro.

La hidratación sigue siendo importante, pero debe ser ligera. El objetivo no es aportar grasa ni brillo, sino mantener la piel equilibrada para que no produzca aún más sebo como mecanismo de defensa.

En pieles grasas, el maquillaje funciona mejor cuando la piel está controlada desde el principio, no cuando intentamos corregir el brillo a lo largo del día con capas y más capas de producto.

Una piel grasa bien preparada no necesita mil pasos, necesita decisiones inteligentes. Cuando el sebo está bajo control, el maquillaje se ve más bonito, más limpio y dura mucho más 😉