Hidratantes y Primers

Es importante aclarar algo desde el inicio: un primer hidratante no sustituye a una crema hidratante. Aunque algunos primers tengan ingredientes hidratantes, su función principal no es cuidar la piel, sino modificar cómo se comporta el maquillaje encima.

Personalmente, prefiero invertir en una buena crema hidratante antes que en un primer que “hidrate”. Una piel bien hidratada desde la crema hace que muchos primers sean incluso innecesarios. Un ejemplo clásico de crema que funciona muy bien como base de maquillaje es la Moisture Surge 72h de Clinique: hidrata, es ligera y deja la piel flexible sin sensación pesada.

Ahora bien, cuando hablamos de primers que realmente aportan algo al maquillaje, hay tres tipos que sí tienen sentido según el objetivo:

Hidratantes y primers

Es importante aclarar algo desde el principio: algunos primers hidratan, pero no sustituyen una crema hidratante. Son productos distintos, con funciones distintas.

La base de todo maquillaje bonito sigue siendo una buena crema hidratante. Personalmente, prefiero invertir en una crema que funcione bien con mi piel, como la Clinique Moisture Surge 72h, antes que gastar dinero en un primer cuyo único objetivo sea hidratar. Una piel bien hidratada ya hace gran parte del trabajo.

Ahora bien, los primers que realmente marcan la diferencia no son todos, son pocos y muy específicos. Y se eligen según lo que quieres lograr con tu maquillaje, no por moda.

El grip primer está pensado para que la base se adhiera mejor a la piel. Es ideal cuando necesitas que el maquillaje dure muchas horas o cuando sientes que la base “se resbala”. No suaviza, no hidrata en exceso, su función es agarre.

En pieles grasas, una técnica que funciona mejor que muchos primers es aplicar polvos antes de la base. Esto ayuda a controlar el sebo desde el inicio y a que la base se mantenga más estable durante el día.

El primer luminoso no es para durar más, es para aportar luz. Se usa cuando quieres un acabado más jugoso, piel fresca y con glow. No es ideal para todo el rostro en pieles muy grasas, pero sí en zonas estratégicas.

Los primers de silicona suavizan la textura de la piel. No tratan la piel, no la hidratan, pero ayudan a que la superficie se vea más lisa. Son útiles cuando hay textura visible y quieres un acabado más pulido.

Los minimizadores de poros suelen ser una mezcla de siliconas y polvos. Funcionan visualmente, no cierran poros, pero ayudan a que se vean menos marcados y a que la base no se hunda tanto en esa zona.

La clave está en esto: no necesitas todos los primers. Necesitas entender qué hace cada uno y elegir solo el que realmente te aporte algo. Muchas veces, una buena crema y una preparación adecuada funcionan mejor que acumular productos.

Menos es más. También en primers.