Cómo elegir el producto correcto para ti

En temas anteriores, te he comentado, que necesitas tener muy en cuenta tu tipo de piel, las necesidades de tu piel y el estado en que se encuentra tu piel al momento de elegir el producto perfecto para ti.

1- Según tu tipo de piel y necesidades de tu piel:
Quiero que sepas, que además de tener en cuenta que siempre debemos buscar fórmulas hidratantes que nos ayuden a mimar esa zona de la piel y evitar resecarla, hay tres tipos de acabados en un corrector y estos pueden ser:

Correctores de acabado mate: Son ideales para personas con piel grasa, ya que reducen el aspecto de brillo en el rostro. Pero en la zona de la ojera debemos tener cuidado, porque no es una parte de tu rostro que genere “grasa” per se.
Si no sabes a qué me refiero con “acabado mate”, quiero que imagines que estás pintando un dibujo con colores pasteles o tizas de colores, ese dibujo no tendrá brillo y absorberá la luz en lugar de reflejarla. Eso es lo que un corrector de acabado mate hace. Se ve liso, sin brillos y ayuda a disimular las ojeras menos profundas y sobre todo las bolsas porque no refleja la luz. Es como un papel de dibujo que absorbe la tinta de un marcador.

Correctores de acabado luminoso: Ahora imagina que estás pintando un dibujo pero esta vez con pinturas brillantes o acrílicos. Esas pinturas reflejan la luz y hacen que tu dibujo brille un poco más y tenga mas “jugosidad”. Un corrector de acabado luminoso hace lo mismo en tu rostro.
Este tipo de corrector refleja la luz, lo que puede ayudar a iluminar las áreas más profundas, aportando volumen y haciendo que parezcan más brillantes y jugosas. Es especialmente útil si tienes la piel seca, porque puede ayudar a que la piel parezca más hidratada y fresca.

Correctores de acabado semi-mate: Por último, imagina que estás pintando un dibujo que es una combinación de colores pasteles y pinturas brillantes. El resultado no será tan brillante como las pinturas brillantes, pero tampoco es tan opaco o seco como los colores pasteles o las tizas. Eso es lo que un corrector de acabado semi-mate hace. Da un poco de brillo/luz, pero no demasiado, y también ayuda a ocultar las imperfecciones como las ojeras poco profundas o incluso bolsas leves o hinchazón bajo tus ojos. Es como si tu dibujo tuviera un equilibrio entre luz y sombra, ni muy brillante ni muy opaco. Este tipo de acabado resulta especialmente ideal para pieles mixtas u ojeras “más secas” en pieles grasas

Entonces, dependiendo de lo que necesites para tu rostro o lo que prefieras, puedes elegir entre un corrector mate, luminoso o semi-mate, pero recuerda la regla de oro:
– Mates para pieles grasas
– Luminosos para pieles secas
– Semi mates para pieles mixtas

Ahora bien, también necesitaremos tener presente la cobertura, hay correctores que cubren más y otros que cubren menos. Que cubra más no lo hace el mejor del mundo y que cubra menos, no lo hace un corrector malo.
Recuerda que todas las personas tienen necesidades distintas, por lo que además de tener en cuenta el acabado, tenemos que tener en cuenta la cobertura.

El nivel de cobertura de un corrector está determinado por su concentración de pigmentos. Mientras más pigmento tenga, más cubrirá con menos cantidad de producto. Para las ojeras, es recomendable un corrector de textura ligera pero con alta concentración de pigmentos, para un acabado natural y sin efecto “cartón”.

No todos los correctores ligeros tienen poca cobertura, ni todos los densos cubren mejor. Lo que importa es su concentración de pigmentos y el tono adecuado para tu tipo de ojeras, independientemente de la marca o la presentación.

Un corrector muy cubriente, pero mucho más claro que tu ojera puede resultar en una ojera grisácea y antinatural. Las texturas ligeras y fluidas son más favorecedoras ya que se acumulan menos en las líneas de expresión, especialmente en pieles maduras, y ofrecen un acabado más natural.

La cobertura de un corrector puede ser baja o ligera, media a alta “modulable”, o full cobertura y algunas formulas pueden estar entre estas categorías para adaptarse a las necesidades de cada piel y preferencias personales. Algunos correctores indican su nivel de cobertura en el empaque como “Full Cover” o “High Cover”(cobertura alta) o usan la palabra “serum” para describir una cobertura y sensación ligera.

En general, los correctores de cobertura media-baja son recomendables para poca ojera o para un acabado ligero y natural. Los correctores de alta cobertura son adecuados para pieles más jóvenes, maquillajes para redes sociales o pieles con tendencia a brillos.

Un corrector de cobertura media a baja suele tener una textura más ligera pero puede ser “modulable” (modulable quiere decir que podemos aumentar la cobertura con al aplicar un par de capas). Los correctores de alta cobertura suelen tener una textura más densa y corrigen las imperfecciones casi al instante. Pero “alta cobertura” no necesariamente significa más pigmento. Los correctores de textura ligera pueden ser muy pigmentados y ofrecer igualmente un acabado natural.

Normalmente una alta concentración de pigmentos dentro de una fórmula de maquillaje fluida es la que encontramos en productos de uso profesional o correctores un poco más costosos.

En conclusión:

Cobertura ligera: Los correctores de cobertura ligera son perfectos si buscas un look natural o si solo tienes que disimular pequeñas imperfecciones o decoloraciones muy leves. Este tipo de corrector no va a ocultar completamente tus ojeras o manchas, pero puede ayudar a unificar tu tono de piel y darle un aspecto más fresco. Son ideales para el uso diario, en personas con pocas ojeras pero que prefieran especialmente un maquillaje minimalista y fresco. También suelen ser los más hidratantes y menos propensos a acumularse en las líneas de expresión, por lo que son una buena opción para pieles secas o maduras.

Cobertura media a alta: Estos correctores son un término medio entre los de cobertura ligera y los de alta cobertura. Proporcionan suficiente pigmento para cubrir imperfecciones moderadas, como ojeras más evidentes, manchas de la piel o decoloraciones. Si bien pueden ser un poco más densos que los correctores de cobertura ligera, aún pueden lograr un aspecto bastante natural si se aplican y se difuminan correctamente. Son una buena opción para aquellos días en que necesitas un poco más de cobertura, pero no quieres un maquillaje muy pesado. Media a alta quiere decir, que si solo aplicas un poco, tendrás una cobertura media y que si aplicas un par de capas más, tendrás mayor cobertura de imperfecciones

Alta cobertura: Los correctores de alta cobertura son los más pigmentados y son ideales si necesitas cubrir ojeras oscuras, manchas de pigmentación muy marcadas, o cicatrices. Tienen la capacidad de ocultar casi cualquier imperfección. Sin embargo, debido a su alta concentración de pigmentos, pueden ser más pesados y más propensos a acumularse en las líneas de expresión si no se aplican correctamente. Por lo tanto, es importante preparar bien la piel, aplicar solo la cantidad necesaria y difuminar bien para lograr un acabado impecable. Estos correctores suelen ser la mejor opción para fotografías o eventos especiales donde necesitas un maquillaje perfecto.

2- Según las el estado en que se encuentre tu piel:

Recuerda que tu piel puede estar más deshidratada o menos deshidratada o que también puede tener alguna condición particular que necesite un tratamiento puntual por ejemplo:
– Si tu piel es sensible: opta por productos no comedogénicos, sin alcoholes, fragancias ni perfumes.
– Si tu piel es excesivamente seca: Busca productos muy hidratantes y con siliconas para que ayuden a suavizar la apariencia de tu piel.
Si tu piel es excesivamente grasa: Prefiere productos que sean libres de aceites o “oil-free”.
Si se trata de una piel madura: Busca productos muy hidratantes y nutritivos, pigmentados pero de sensación ligera y presencia de con siliconas para que ayuden a suavizar la apariencia de tu piel.